Cuando se trata de identificar si una joya es de oro auténtico, una de las primeras pruebas caseras que nos suelen venir a la mente es acercarle un imán. Pero, ¿el oro se pega al imán? La respuesta corta es no, el oro puro no es magnético, por lo tanto no se pega a un imán. Sin embargo, como ocurre con casi todo, hay matices y excepciones que es importante conocer, sobre todo si estás intentando comprobar si una pieza es de oro real.
El oro en su forma más pura (oro de 24 quilates) es un metal no ferroso, lo que significa que no contiene hierro y, por tanto, no tiene propiedades magnéticas. Esto lo diferencia de otros metales como el hierro, el níquel o el cobalto, que sí son atraídos por los imanes. Así que, en teoría, si acercas un imán potente a una pieza de oro puro, no debería haber ninguna atracción.
No obstante, muy pocas joyas están hechas de oro puro. El oro es un metal blando, y para hacerlo más resistente y duradero, sobre todo en el caso de anillos, cadenas, pendientes o relojes, se suele alegar, es decir, mezclar con otros metales. Aquí es donde empieza a complicarse la respuesta.
Cuando el oro se alea con metales no magnéticos como el cobre, la plata o el zinc, el resultado sigue sin ser magnético. Pero si en la mezcla hay metales como el níquel o pequeñas trazas de hierro, sí puede haber una leve atracción hacia el imán. Esto puede generar confusión: alguien podría pensar que su joya no es de oro porque el imán la atrae ligeramente, cuando en realidad sí contiene oro, pero combinado con metales que sí reaccionan al campo magnético.
Entonces, ¿puede una joya de oro pegarse a un imán? Sí, si está aleada con metales magnéticos. Pero eso no quiere decir que no tenga oro, sino que no es oro puro. De hecho, la mayoría de las joyas de 10k, 14k o 18k llevan otros metales añadidos precisamente para mejorar su resistencia y variar su color. Así que si tu cadena o anillo de oro se pega un poco al imán, no te alarmes de primeras; puede seguir siendo auténtico.
¿El oro blanco se pega al imán?
Ahora bien, cuando hablamos de oro blanco, surgen aún más dudas. El oro blanco no es un tipo diferente de oro, sino simplemente oro amarillo aleado con metales que le dan ese tono claro, como el paladio, el níquel, o incluso la plata. Además, muchas veces las piezas de oro blanco se recubren con rodio para darles un acabado más brillante y resistente.
Entonces, si te estás preguntando si el oro blanco se pega al imán, la respuesta dependerá de con qué metales esté aleado. Si el oro blanco contiene níquel, es muy probable que sí se vea atraído por un imán, al menos ligeramente. En cambio, si está combinado con paladio o plata, lo más seguro es que no reaccione al imán en absoluto. Esta es una de las razones por las que el imán no es una herramienta infalible para determinar la autenticidad del oro blanco.
Además, hay que tener en cuenta que muchas veces el oro blanco puede confundirse con otros metales o, incluso, con bisutería que tiene un baño superficial dorado o plateado. En esos casos, el imán puede ser útil: si una pieza aparentemente de oro blanco se pega fuertemente a un imán, probablemente no sea de oro auténtico, sino una imitación con materiales magnéticos en el interior.
¿Se puede usar un imán para saber si una joya es de oro?
El imán es una herramienta casera sencilla y accesible, pero no es definitiva. Puede darte una pista, pero no debe ser el único criterio para determinar si una pieza es de oro verdadero. Si una joya no se pega al imán, eso es buena señal, pero no garantiza que sea oro auténtico. Hay muchas imitaciones hechas de metales no magnéticos o incluso bañadas en oro que tampoco reaccionan al imán.
Lo ideal, si quieres estar completamente seguro, es llevar la pieza a un joyero o a una tienda de compraventa de oro para que la tasen. También existen kits caseros para probar oro, pero deben usarse con precaución ya que pueden dañar la pieza si no se aplican correctamente.
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